
Llega el invierno y con él, bajan las temperaturas.
Nuestros erizos africanos son especialmente sensibles al frío, ya que no están anatomicamente preparados para la hibernación, con lo cual hemos de vigilar que se mantienen a una temperatura adecuada que no ponga en peligro la vida del animal.
El rango idóneo de temperatura es desde 23º a 27º C, y por debajo de 18º el riesgo de sufrir una tentativa de hibernación es elevado.
Los síntomas de la hibernación son: extremidades frías, tambaleo, vómitos, anorexia o falta de apetito, debilidad, mucosas pálidas y en fases finales la muerte.
Si nuestro erizo sufre este proceso hemos de proporcionarle calor de forma gradual, evitando siempre baños con agua caliente, que si bien le calientan , les provocan despues un descenso de la temperatura al secarse.
Para luchar contra el gran enemigo que es el frío, tenemos a nuestra disposición multitud de opciones, empleando diferentes accesorios que van desde las mantas térmicas, discos de calor, lámparas de infrarrojos, lámparas de cerámica, esterillas eléctricas, etc.
El modo de uso y la combinación de varios accesorios dependerá de las propias circunstancias del hábitat de nuestros erizos.
Ante el frío, y por la salud de nuestros erizos, no tenemos excusas.
Más información en http://www.lasendadelerizo.com/

